| Registros
aún más prolongados...
La evidencia de estos períodos secos proviene de indicadores paleoclimáticos tales como polen, carbón, minerales y otros materiales dentro de los sedimentos lacustres y de los sedimentos de las dunas de arena. Los datos de polen fósil brindan información acerca de cambios en la composición de la vegetación, lo que se usa para reconstruir cambios pasados en la precipitación y temperatura. Los cambios relativos en la abundancia de carbón, indicativa de incendios, son interpretados en términos de condiciones climáticas favorables al fuego. Los cambios en la composición y en la química de los sedimentos lacustres proveen información sobre la aridez regional y la sequía. Los registros de niveles lacustres son una medida directa del balance de humedad dando información sobre la variabilidad hidrológica a largo plazo. La interpretación y fechado de suelos antiguos y depósitos de arena y limo soplados por el viento acotan el tiempo y la magnitud de la movilización de dunas de arena asociadas con sequías de gran escala.
|
|