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Palabras finales
¿Por qué el registro paleoclimático de la sequía es relevante para nuestro conocimiento o para predecir la sequía en el presente, o en el futuro? El registro de la sequía del pasado en América del Norte nos permite determinar cuál ha sido el rango de la variabilidad natural de la sequía a lo largo de cientos, tal vez de miles de años. Esta perspectiva de largo término es importante porque aunque en el siglo XX ha habido sequías severas, una mirada más prolongada hacia el pasado, cuando las condiciones climáticas parecen haber sido similares a las del presente, indica que las sequías registradas en el siglo XX no abarcan todo el rango posible de la variabilidad asociada a la sequía. El registro paleoclimático de las sequías pasadas es una mejor guía que aquella provista por el registro instrumental sobre lo que deberíamos esperar en términos de magnitud y duración de sequías futuras. Por ejemplo, los datos paleoclimáticos sugieren que sequías tan severas como la de los años 50 han ocurrido en América del Norte central varias veces por siglo en los últimos 300 - 400 años, y así deberíamos esperar (y planificar al respecto) sequías similares en el futuro. El registro paleoclimático también indica que sequías de duración mucho más prolongadas que cualquiera de las observadas en el siglo 20 han ocurrido en partes de América del Norte tan recientemente como en los últimos 500 años. Estos datos indican que deberíamos estar atentos a la posibilidad de que sequías similares ocurran también en el futuro. La ocurrencia de tales condiciones de sequía prolongada en el presente sería un desastre natural de una magnitud sin precedentes en el siglo XX. Además de establecer una línea base de variabilidad de la sequía en el largo plazo, el registro paleoclimático de sequía nos brinda información sobre la misma en un rango variable de condiciones climáticas naturales, algunas similares al clima actual y otras son muy diferentes. Esta perspectiva paleoclimática puede ser usada para entender los procesos y características subyacentes de la sequía bajo condiciones climáticas futuras muy diferentes. El impacto de las sequías en las últimas décadas ha mostrado que algunas regiones y sectores de la población se están tornando cada vez más vulnerables a la sequía. Esta vulnerabilidad está agravada por la incertidumbre de los efectos de la actividad del hombre y del calentamiento global sobre el clima en general y sobre la sequía en particular. Numerosas simulaciones de modelaje climático para condiciones con el doble de CO2 sugieren un aumento en la frecuencia de sequía en regiones continentales centrales de América del Norte (v.g. Gregory et al. 1997, Mearns et al. 2000). Por el contrario, otros modelos de simulación y las tendencias recientes en el registro instrumental sugieren condiciones de mayor humedad, por lo menos en el corto plazo, debidas a una intensificación del ciclo hidrológico asociado con temperaturas de superficie del mar más cálidas. Respuestas más acotadas a la problemática de la severidad de las sequías futuras requieren una comprensión más acabada y un mejor modelaje de los procesos subyacentes en el comportamiento de la sequía observado tanto en el registro instrumental como en el paleoclimático. ¿Qué podemos hacer para comprender mejor las sequías del pasado y predecir las futuras? Nuestra comprensión de las causas que dan origen a sequías que persisten por años y décadas es todavía muy incompleta. Se necesita mucho trabajo para lograr un conocimiento comprehensivo de la sequía y de las causas de la misma, y para mejorar la capacidad de predecir la sequía. Recolectar evidencias de sequías pasadas mediante el uso de datos paleoclimáticos es una pieza vital para construir esta comprensión y desarrollar una mejor capacidad de anticipar las sequías del futuro. Se necesitan esfuerzos concentrados para reconstruir los registros paleoclimáticos de sequías pasadas en conjunto con el trabajo de los científicos para comprender mejor cómo funciona el sistema climático. En la actualidad los científicos trabajan en esta suerte de esfuerzo concentrado en el oeste de Canadá. En el Prarie Drought Paleolimnology Project se incorporarán reconstrucciones paleoecológicas a nuevos modelos desarrollados específicamente para usar con los datos climáticos de largo plazo. Los modelos serán usados para predecir la frecuencia, duración e intensidad de la sequía en los próximos 5 - 50 años. Hacen falta muchos más esfuerzos de esta laya para comprender la sequía por toda América del Norte y en el mundo entero. |