Los datos
Los
registros instrumentales de sequía para los Estados Unidos se extienden
aproximadamente unos 100 años hacia atrás. Estos registros
capturan la mayoría de las sequías del siglo XX, pero son
demasiado cortos para evaluar la recurrencia de las grandes sequías
similares a las de los años 30 y los 50. Como las sequías
continúan teniendo impactos devastadores en nuestra sociedad, economía
y medio ambiente, y que a su vez, aumentan con el transcurso del tiempo,
se hace aún más importante situar las severas sequías
del siglo XX en una perspectiva de largo plazo. Esta perspectiva puede
lograrse a través del uso de registros paleoclimáticos de
sequía.
Los científicos han desarrollado
registros paleoclimáticos de sequías a partir de una variedad
de tipos de datos de indicadores paleoclimáticos (proxy) cubriendo
desde los siglos pasados a decenas de miles de años, y aún
más prolongados. Estos registros demuestran patrones de la variabilidad
natural de la sequía y nos permiten comparar las sequías
del siglo XX con las del pasado. Estos registros también pueden
ser examinados a la luz de nuestros conocimientos de la circulación
atmosférica que son importantes para las sequías en la actualidad,
tales como el ENSO.
La investigación usando registros paleoclimáticos
de sequía y las características de la circulación
atmosférica pueden determinar con qué frecuencia las condiciones
cambiantes del clima pueden influenciar la ocurrencia de sequías
prolongadas o de mayor frecuencia.
Las secciones siguientes muestran algunos
de los datos y estudios para cuatro categorías de tiempo, comenzando
con el registro instrumental de la sequía del siglo XX, y terminando
con registros paleoclimáticos de sequía de hace más
de dos mil años. Estos estudios han aportado mucha información
sobre las condiciones climáticas y de sequía del pasado
y demuestran la utilidad e importancia de los datos paleoclimáticos.
- El
registro instrumental
Esta sección acentúa los aspectos de la sequía
en lo que respecta a patrones de variabilidad de la misma y la relación
del ENSO con los patrones de sequía. También se incluyen
los vínculos a otras páginas de la web que tratan la
sequía en la actualidad, el clima y las condiciones del ENSO
al igual que información sobre cómo obtener estos registros
del siglo XX.
- Los
últimos 500 años
Las sequías de los últimos cuatro siglos están
bien documentadas en indicadores paleoclimáticos tales como
documentos históricos y anillos de árboles. Se han generado
patrones espaciales de sequía para cada año desde 1700
a partir de una grilla de reconstrucciones de anillos de árboles
que se encuentran en esta sección. En la misma se acentúan
aquellos períodos con sequía que parecen haber sido
más severos que cualquiera de los que hemos experimentado en
el siglo XX.
- Los
últimos 2000 años
Existe una cantidad de registros de anillos de árboles para
los últimos dos milenios que sugieren que las sequías
del siglo XX pueden ser moderadas cuando son evaluadas en el contexto
de este marco de tiempo más prolongado. La evidencia de los
registros de anillos de árboles más largos se ve aumentada
con los registros de paleosequías provenientes de otros indicadores,
tales como sedimentos lacustres que reflejan cambios en la salinidad
y en los balances de precipitación/evaporación.
- Registros
aún más prolongados
Los datos paleoclimáticos en esta sección documentan
condiciones de sequía que alcanzan el comienzo del Holoceno
(10.000 años antes del presente). Estos registros demuestran
que América del Norte experimentó períodos de
condiciones extremadamente secas que fueron severas y de una duración
suficiente para permitir la expansión de las praderas dentro
de áreas forestadas, fluctuaciones en los niveles lacustres
y la movilización de dunas de arena sobre grandes áreas
de las Grandes Planicies (Great Plains) que están cubiertas
de vegetación en el presente. Estos cambios se ven también
reflejados en registros químicos y de salinidad provenientes
de sedimentos de lagos en las Grandes Planicies del norte.
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