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¿Por qué nos preocupa la sequía? Aunque las grandes sequías del siglo XX, el Dust Bowl de 1930 y las sequías de la década de 1950 fueron más severas en el centro de Estados Unidos, las sequías ocurren a lo largo de toda América del Norte. Florida sufrió la sequía de 1998 junto con los estados de Oklahoma y Tejas. Extensos incendios inducidos por la sequía quemaron cerca de 475.000 acres en Florida y costaron $500 millones de dólares estadounidenses en daños. Durante el mismo año Canadá sufrió la quinta temporada más intensa de ocurrencia de incendios en los últimos 25 años. A partir de 1998, tres años con muy escasas lluvias azotaron el norte de Méjico. El año 1998 fue declarado como el de la peor sequía en los últimos 70 años. La sequía se agudizó cuando las lluvias de primavera en 1999 estuvieron un 93% por debajo de lo normal. El gobierno de Méjico declaró cinco de los estados del norte como zona de desastre en 1999, y en 2000 la cifra se elevó a nueve. La costa del oeste de Estados Unidos experimentó una sequía de seis años a fines de los 80 y principios de los 90, haciendo que los californianos tomaran medidas muy estrictas para la conservación del agua. Aún el típicamente húmedo nordeste de los Estados Unidos experimentó una sequía de cinco años durante los 60 que llevó a los reservorios en la ciudad de Nueva York a un 25% de su capacidad normal. De hecho, casi todos los años alguna región de América del Norte experimenta sequías. La sequía es un desastre natural o natural hazardque ha afectado acumulativamente a más gente en América del Norte que cualquier otro desastre natural (Riebsame et al. 1991). El costo en pérdidas debidas a la sequía en los Estados Unidos promedia entre los 6 a 8 billones cada año, pero llegó tan alto como a $39 billones de dólares estadounidenses en la sequía de tres años de 1987 a 1989, que fue el desastre natural más costoso documentado en la historia de los Estados Unidos. La continua incertidumbre en el pronóstico de sequía contribuye a los pagos de seguro por cosecha de más de $175 millones de dólares estadounidenses por año en el oeste de Canadá. Más allá del costo monetario, los impactos de la sequía en la sociedad, en la economía y en el medio ambiente son tremendos. A pesar de las medidas tomadas para aliviar los impactos de la sequía en años recientes tales como el desarrollo de sistemas de irrigación, programas de ayuda financiera y transferencia de agua entre cuencas, algunas regiones de los Estados Unidos se están volviendo más vulnerables a los impactos de la sequía.
Los científicos tienen todavía mucho que aprender acerca de las características de la sequía y de las condiciones que pueden llevar a la persistencia de la misma. Aunque algo se ha progresado (por ejemplo sequías relacionadas con El Niño y la Oscilación Sur (ENSO) son ahora más predecibles a escala estacional), los científicos todavía no pueden predecir sequías más largas, de muchos años de duración. Las dos sequías mayores del siglo XX, el Dust Bowl de 1930 y la de los 50, duraron de cinco a siete años y cubrieron grandes áreas del Estados Unidos continental. La comprensión científica completa del cómo y por qué de estos dos episodios de sequía aún no se ha logrado. Desde una perspectiva social,el interrogante importante es ¿cuán inusuales son estos eventos?. La mayoría de los registros instrumentales (desde termómetros a pluviómetros) tienen sólo 100 años de extensión, de manera que son demasiado cortos para contestarlo. Sin embargo los datos de indicadores paleoclimáticos son una herramienta valiosa para investigar este interrogante proveyendo un contexto más prolongado dentro del cual evaluar la recurrencia de estas grandes sequías a lo largo de cientos a miles de años. Para una información más completa sobre los impactos de la sequía en América del Norte, vea el informe de la Comisión Nacional de Sequía (National Drought Commission) titulado "Preparing for Drought in the 21st Century"Volver a... La
sequía en el siglo XX
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